EHPAHÑA CANTA!!!!
Tal vez que sea porque nací en la otra punta del país y fui víctima inocente del desarrollismo de los años sesenta y la emigración, pero nunca he tenido las identidades de territorio claras. No he sido nacionalista de ningún tipo, ni circunscrito a una realidad histórica ni política. Decir que mi patria son mis amigos o mis zapatos puede sonar demasiado tópico, pero se acerca bastante la realidad. No me identifico demasiado ni con el sitio donde nací, ni con la tierra donde vivo; por eso siempre encontrado ridículas todas esas guerras de banderas y símbolos identificativos.
Hace meses, los "HEROES DE LA PATRIA", en un intento de demostrar quien la tiene más grande (es decir, quien es mas EHPAÑÓ); anduvieron buscando cómo ponerle letra a "NUESTRO GLORIOSO HIMNO NACIONAL" (Sí, aquel que de pequeños canturreábamos con la letra: "Franco, Franco que tiene el culo blanco, y su esposa lo tiene color rosaaaaa..." aunque ya tenía una escrita por José María Pemán, llena de referencias falangistas), una musiquilla militar conocida como la "Marcha de Granaderos" himno nacional histórico de la monarquía y que el dictador usurpó impregnándola de un tufillo filofascista del cual, casi 35 años después de la muerte del enano gallego, todavía no se ha desprendido. No importa que los ciudadanos este país le demos poca importancia al tema y nos hagan gracia las equivocaciones que tienen con nuestros deportistas, poniendo himnos de otro país (el tour de Francia) o poniendo el Himno de Riego (el de la II República Española) en un trofeo de tenis australiano. Nuestros mandatarios no. Ellos tienen envidia de esos deportistas de otros países que cuando suena su insignia musical, se llevan la mano al pecho y con los ojos en blanco y a voz en grito lanzan al viento las grandes gestas de su país. Los nuestros cuando los enfocan con la "steadicam", miran al suelo, se rascan la entrepierna, se sacan mocos., y eso da muy mal en televisión. La idea es que hagan un poco de karaoke lacrimógeno... (tengo curiosidad por ver si mueven los labios vascos, catalanes, y alguna oveja desorejada apátrida....) y así salvar el orgullo patrio.
Nuestro Comité Olímpico, intentó poner su granito de arena pero el escándalo fue tremendo. En un oscuro concurso del que nadie sabía, se eligió la letra escrita por un ciudadano anónimo, ridícula en su texto (no quiero entrar en la calidad), que en un intento de contentar a todos se quedaba siempre en medias tintas. Por suerte un periódico destapó el asunto antes de que se utilizase y montar el numerito en una confrontación deportiva.
Parece ser que el asunto sí interesó alguien y se puso manos a la obra. Sabina fue uno de ellos, pero me interesa más la letra que hizo el poeta y cantautor Ángel PETISME, en la que refleja bien nuestra forma de ser (aunque pienso que nunca la elegirán).
CAPRICHO ESPAÑOL
Visca Espanya, alcemos los cubatas
cara y culo al sol
que hace musha caló.
Gloria a la patria de Otegui y Carod,
si nos quedan dos polvos como dice Al Gore.
Gora España, charanga y pandereta,
reserva cañí
que hiela el corazón.
¡Ole tus tetas y tu sexo en flor,
que vaya Labordeta a Eurovisión!
¡Cheers Spain!, playas y chiringuito,
paella mental
y siesta de orinal.
Gloria al esfuerzo de Alonso, Gasol,
Nadal, Lorenzo y Alberto Contador...
Hurra España, patria de Mortadelo
y de Filemón,
reino del maletín,
toros de Osborne en el horizonte,
¡mandad a Paquirrín a isla Perejil!
Ea España, tierra de cayucos
y de promisión,
con más FAES que fe.
Viva el futuro, Solbes, Zetapé
que llegan con mil euros a final de mes.
Arsa España, burbuja inmobiliaria,
los lunes al sol,
el jueves aprehensión.
Gloria al soborno y a la corrupción,
si nos quedan dos polvos, let's fuck now, my love.
Una España, vuelva usted mañana
o pasado mejor,
ladrillo, circo y pan.
Dios, patria bárbara y Rey,
la banca gana siempre y Murphy es la ley.
Grande España, de fútbol y de cañas,
web en construcción,
tres días de apagón.
Riego tu piel de oro y carmín
con Cariñeña y esperma andalusí.
Libre España, folletín por entregas
de guerra y amor,
suspiro de alcanfor.
Balsa de piedra, capricho español,
emoción sin letra, patriotas sin voz.
Arriba España, al centro y pa dentro,
hijos del botellón,
del Viagra y del reloj.
Volarán peces y saldrá el sol
la noche que acordemos ser una nación.
Discutiendo el tema en una de esas interminables charlas de taburete de bar, donde lo único importante es la cantidad de cerveza libada y mantener el equilibrio, a veces se lllega a curiosas disertaciones. Tal vez sería bueno buscar un himno nuevo y liberarnos de esa tendencia a lo militarote que tenemos genéticamente. Mientras mis amigos se decantaban por algo conocido por todos y fácil de cantar como el "La-La-Lá" , que fue aquel triunfo en Eurovisión, la primera gran gesta patriótica que recordamos; o usar el "Que viva España" de Manolo Escobar, pero aún siendo una canción que cantan hasta los abertzales en el exilio, está compuesto por un belga, y no es de recibo. Yo aposté por que debería ser un pasodoble, baile castizo y español donde los haya. Mi duda estaba entre "Suspiros de España" o "España cañí", pero enseguida ví la luz: el que mejor se adapta al cometido de ser una canción para el colectivo y usable en eventos deportivos, ya que lleva coreografía incorporada, sería ese pasodoble levantino, con reminiscencias de fiesta de "Moros y Cristianos", gran exito en la lista de la BBC (Bodas, Butizos y Comuniones), llamado "Paquito el Chocolatero". Imaginemos por un momento, el sublime momento de la selección de fútbol, entrelazados por la cintura, dando golpes de cadera de adelante atrás, y gritando "¡heh, heh, heh!
Dejo un ejemplo para ir practicando...
Más o menos, LA ESPAÑOLIDAD AL PELO.


Elisabet dijo
Buena letra la de Capricho español.
29 Septiembre 2009 | 01:30 PM