NO SE... (¿el regreso?)
No sé. Tal vez sea que me equivoqué desde un principio. Como ya dije una vez empecé en esto sin pretensiones de ningún tipo, sólo con la intención de guardar en algún sitio algunas cosillas que tenía desparramadas por ahí.
Confieso que me gustó la idea del blog. Es gratificante encontrar amigos y compañeros con travesías y sensibilidades, si bien no muy iguales, por lo menos bastante paralelas. Pero me puse varias reglas. No hablar de cine y de cocina (con permiso de Samira) porque no quería entrar en la pedantería aburriendo a las ovejas con mis disertaciones personales. No usar la política ni es ser demasiado localista, ya que considero que muchas historias pequeñas, vistas con la perspectiva del tiempo o con la distancia geográfica dejan de tener interés incluso para mí mismo. No poner cosas superfluas, es decir rellenar espacio por el mero hecho de tener que cumplir con alguien o con algo...
Por otro lado la vida, siempre la VIDA, te que persigue, te atrapa y te inmoviliza. Siempre hay cosas que hacer. Todos tenemos una vida real: Familia, el trabajo, amigos a los que atender. Continuamente se nos cambian los ritmos vitales teniendo que postergar o sacrificar parte del precioso tesoro de nuestra libertad individual. No quiero justificar con eso mis ausencias, porque no creo que tenga que justificar nada pero en el último año el "tempo" en el que me nuevo ha sido alterado varias veces, perdiendo el paso y forzando a recuperarlo continuamente. Por otro lado (y esto sí es una justificación) "padezco" una extraña enfermedad llamada " el síndrome de Montalbán" (No, no la busquéis en un vademécum médico porque no existe) que me lleva a intentar resolver pequeños problemas de gente que me rodea.
... No hay escusas, sino muchos pequeños motivos. A veces ese cansancio con que llegas a casa, a la pantalla del ordenador y te entretienes con cualquier cosa para no abrir los archivos de Works que están a medio escribir y terminar algo con cierta coherencia. Otras, no te sientes cómodo físicamente, no encuentras la postura en la silla y te duelen las cervicales demasiado... A veces, encargos de compañeros que no saben desenmarañarse con el "fotoshop"... un juguete roto de tu hijo que, porque una vez le pegaste las alas de una nave con "superglu" piensa que eres el mejor mecánico de juguetes del mundo y espera que le soluciones todos los destrozos que hace... Otras, hay algún libro (confieso que no muchos) o película... Y el blog sigue ahí acumulando polvo, por que reconozco que se necesita una disciplina que yo no tengo para mantener un blog.
En el fondo ¿qué es un blog personal, sino un armario en las que con más o menos estilo metemos nuestras cosas personales? ¿Un cajón desastre caótico y narcisista, real o ficticio, en el que ponemos a la vista de todo el mundo nuestras más elevadas intenciones, muchas veces convertidas en las más pequeñas miserias...? No quiero despreciar la parte de "ventana" pero, insisto no es lo que más me interesa. Quiero potenciar la otra parte, el contenedor, el recipiente. Voy encontrando cosas hermosas a las que con la velocidad de los tiempos, les pierdo enseguida la pista y creo que mi página me puede ayudar a conservarlos en mi memoria, una manera cómoda de preservar esos pequeños tesoros con los que tropiezo. No se si será interesante para alguien, pero tampoco me importa demasiado. Mis emociones son propias únicas e intransferibles y si alguien quiere compartirlas, ahí están. Y si alguien no le dice nada tampoco me importa demasiado.
Por eso no está cerrado. Sigo abierto y con algunas ideas para seguir por aquí. No sé si es empezar una nueva etapa lo que estoy haciendo, o sólo otro tropezón para no volver hasta dentro de algunos meses... sólo sé que quiero volver, a mi ritmo, despacito, con pasitos cortos y firmes. Queriendo, ahora sí, compartir algunas cosas (y esta vez, sí va a haber política, cocina, cine, ideas personales, vídeos, imágenes -o yo que sé- ... es decir TODO lo que me gusta). Se que voy a seguir siendo un anarco y en cuanto le tome el gustito otra vez, puede que salga corriendo despavorido en dirección opuesta. Es el riesgo que tengo que correr, pero no importa: mi página sigue ahí y aunque no entre nadie se que es mía y estoy orgulloso de ella (y por ella, también un poquito de mí mismo).






la-cocina-de-samira dijo
Hola Cuatrocientos :-))
No tienes que justificar tus ausencias , como bien dices , a todos nos ocurre............... Hay veces que es necesario desconectar por un tiempo y volver con energías renovadas, asi que estaré encantada de leerte y descubrir tu nuevo look bloguero .
Besinos.
Buen fin de semana.
18 Septiembre 2009 | 11:59 AM