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La Coctelera

los-cuatrocientos-golpes

29 Abril 2008

BESOS (cuento)

Era el momento de pagar prenda. Tras el juego, las niñas vendaban los ojos a los niños y sigilosamente, sin decir quien era cada una, iban al chico de su elección y le daban un beso “donde ellas quisiesen” según marcaban las reglas. A los doce años era excitante poder sentirse mayor.

Por las tardes jugaban a la salida del colegio. Ella era pequeña, con los ojos muy grandes y tristes, como a punto de echarse a llorar, tímida pero con carácter -me llamo Concepción, no Conchita- solía repetir a menudo cuando alguien, burlón, le cambiaba el nombre. A veces, con la pandilla, se perdían por los bosques cercanos y ella se aferraba a su mano para sentirse segura... Siempre olía a las naranjas de la frutería de sus padres. Tal vez por eso a Carlos le gustaba.

Con los ojos vendados oyó las risitas de las niñas. Notó los pasos y la presencia de alguien... y pasó de largo. Unas risitas más y otra niña pasó por delante de él, casi se paró, pero intuyó que el beso se lo llevaba Antonio, que estaba un poco más allá. Los pasos de la tercera chica se detuvieron delante de él. Reconoció un aroma de fruta familiar al tener el cuerpo de ella al lado. Carlos sintió un poco de vergüenza cuando ella le susurró al oído: “me gustas“, y notó casi en la comisura de los labios, la calidez de la boca de ella.

... ... ...

El tren ya entraba en la estación. Carlos gritó: ¡¡Primero los tíos y después las nenas!! Fue recibiendo abrazos y tópicos: que cuidado con el bromuro, que al loro con el calabozo, que un año pasaba pronto... Le sonaron a frases hechas. Laura se puso de puntillas y lo abrazó -No nos vayas a traer la muñequita de la corneta...-. Se rieron. Después miró a Concepción que se había quedado para el final. La levantó por la cintura. Seguía siendo menuda. Pasó los brazos por su cuello, para no caerse, y le besó en la mejilla. -Vuelve pronto- dijo ella antes de dejar que sus pies tocasen de nuevo el andén. Sus miradas se cruzaron. Por un momento, pensó Carlos, que aquella era la única frase que había sonado de verdad...

... ... ...

La lluvia de arroz cayó implacable sobre ellos. Se parapetaron bajo el brazo de Alfonso y el velo de novia. Un enjambre de personas se arremolinó ante ellos y los separó. Concepción se dedicó a las amigas histéricas, recibiendo besos y risitas. Él no paraba de dar la mano a parientes desconocidos que su madre le iba presentando en un tono casi como de rezo de rosario. De pronto, tuvo delante a un rostro familiar. -¡Carlos, pero...¿qué haces aquí? - gritó Alfonso para hacerse oír en aquel jaleo. Él, con una sonrisa le respondió -he venido por lo de mi padre, ya sabes. Llegué anoche y me dijeron que os casabais. He pasado un momento a saludaros... -Tienes que venir a comer con nosotros, te hacemos un hueco en la mesa de la peña... ¡y te vienes!- dijo Alfonso entre autoritario y divertido. -No puedo de verdad, te lo agradezco. Esta tarde tengo que estar de vuelta en Toledo... -¡Carlos!- La voz de Concepción cortó sus palabras. Ella se puso al lado de su flamante marido, y las explicaciones se repitieron. -Estás muy guapa. Mucho...- Ella se lo agradeció sonriéndole con los ojos. -Siento lo de tu padre- dijo Concepción cambiando de tono. -Son cosas que pasan...- le restó importancia él. Carlos miró a Alfonso con cara maliciosa, sabiendo que entraban en el momento de los tópicos -¿Puedo besar a la novia?- preguntó con falsa inocencia. Alfonso rió -Sí, pero no mucho, que no quiero que me la gastes...-. Ella le cogió del hombro para ofrecerle su mejilla, pero Carlos, le pasó una mano por la cintura y buscó un brazo de ella con la otra, para darle un cómico quiebro de tango. Casi se caen en los escalones de la iglesia. Hubo risas, e incluso alguien corrió a ayudarles a levantarse. Al recuperar la verticalidad, él la besó en la mejilla, y le dijo algo, bajito, que entre aquel coro de parientes chillones, apenas pudo entender. La volvió a besar en la misma mejilla y ella le miró a los ojos con cierta extrañeza. Carlos respiró profundamente, como para salir de un momento incómodo y le huyó con los ojos. -...Bueno, pareja, portaos bien... Me tengo que ir, de verdad... - y desapareció entre los invitados. -¡Carlos! ¡Estrenamos dentro de dos meses, en las fiestas del pueblo! A ver si puedes venir...- alcanzó a gritarle Alfonso. La respuesta, si la hizo, se perdió en el jaleo de la gente.

Horas después en el banquete, justo después de los postres, y mientras Alfonso atendía unos parientes, Concepción empezó a canturrear “el pequeño vals vienés” de Leonard Cohen. Era el tema que había elegido para abrir el baile, por que estaba harta de tanto “Danubio azul“. Su mente pasó de la canción, al instante en que Carlos le regaló el LP, y le tradujo la letra. Sonrió al recordar el momento. De ahí, pasó a la escalera de la iglesia. Un pequeño escalofrío le recorrió la espalda, cuando por fin comprendió que Carlos, tres horas antes, le había dicho entre los dos besos: “todavía, te quiero”.

... ... ...

Cogió a Sofía en brazos y salió de la farmacia. A lo lejos vio una mujer que creyó resultarle familiar. Andaba rápida, como ausente, y de pronto desandó un poco y se detuvo en un escaparate. No se percató cuando él se paró detrás ella. La miró de medio lado, interrogándole con el gesto -¿Concepción?-. Ella respondió sin darse cuenta -¿Sí?-, entonces le miró y casi tampoco lo reconoció -¿Carlos...?-. Se sonrieron e intentaron besarse. Fue incómodo con la niña en brazos, y se rieron de la circunstancia. -¡Qué sorpresa...! ¿Qué tal estás?- dijo él. Concepción miraba a la niña haciéndole una caricia en el bracito -Es igual a ti... Tiene tus ojos-. Carlos le agradeció el cumplido. -Pero... ¿qué haces por aquí?-. Ella le contestó con cierta ambigüedad que andaba de médicos. -¿Te ocurre algo?- Le preguntó intentando adivinar la respuesta en su mirada. Concepción bajó los ojos y le quitó importancia - no... Es sólo un pelín de depresión. No es nada...- Entonces Carlos, descubrió que parecía aun mas triste de lo que recordaba. Ella miró el reloj, buscando una excusa -voy a perder el tren... tengo que irme...-. Carlos dejó a Sofía en el suelo. La cogió por una manita y la niña se agarró a la pierna de Concepción con la otra. Él se atrevió a abrazarla para despedirse. Cuando tuvo la mejilla de ella al lado de la suya volvió a preguntar -¿estás bien?-. Ella, con un pequeño suspiro, respondió -No mucho, no...- Carlos notó como ella quería liberarse del abrazo, y la dejo marchar. -Te lo juro, es tarde. Voy a perder el tren... adiós…- y empezó a andar. Carlos volvió a tomar en brazos a Sofía y vio como ella se perdía calle abajo.

... ... ...

Mientras caminaban, ella le hablaba de la obra, los ensayos, de los nervios... de cómo, a última hora, le ofrecieron el papel, para sustituir a otra chica... Tras la representación estaba eufórica. Se le notaba que el grupo de teatro le sentaba bien. Él se limitaba a escuchar y a cubrirla con el paraguas. -...y cuando me dijeron que veníamos a Toledo... Lo primero que pensé fue en ti, si aparecerías, si te seguiría gustando el teatro, si estarías en algún grupo, si habrías acabado aquella  obra que empezaste a leerme... No se... pequeñas cosas, pero todas relacionadas contigo-. Carlos se sonrojó un poco con los recuerdos de ella pero le sonrió -¿Pues sabes una cosa? Cuando vi en los carteles que veníais al festival, también pensé en si tu seguirías en la compañía, y deseé que vinieses... Me entraron ganas de verte...-. Concepción se apretó un poquito más a su brazo, en señal de agradecimiento. Del teatro pasaron a la política, de ahí a los hijos, de los hijos a los divorcios y de los divorcios a los veranos en el pueblo. Al llegar a la puerta del hotel ella probó -... ¿Por qué no subes un rato, pedimos algo y seguimos charlando? Me has dicho que mañana no tienes que levantarte temprano...-. Y Carlos se dejó llevar. Le ofreció su mano y mientras cruzaban el hall del hotel, tuvo la sensación que volvía a ser un chaval de 12 años atravesando bosques... Cuando un minuto más tarde, él la besó en la incomodidad del ascensor, hubiese jurado que, de nuevo, tenía delante a aquella niña con olor a naranjas.

-Siempre he querido que lo hicieses... -murmuró ella.

-Siempre he querido hacerlo...

-Ahora lo se...

 

 

Tags: cuentos

servido por los-cuatrocientos-golpes 14 comentarios compártelo

14 comentarios · Escribe aquí tu comentario

mariposa-sin-alas

mariposa-sin-alas dijo

Hola, disculpa la tardanza en venir para. Quise pasar para agradecer el q me hayas visitado y me hayas agregado a tu lista d amigos. Para mi siempre es un placer conocer gente nueva, t he agregad yo tambien para continuar leyendote.

Linda historia...

Un beso.

30 Abril 2008 | 09:15 PM

los-cuatrocientos-golpes

los-cuatrocientos-golpes dijo

GRACIAS POR DEDICARME UNOS MINUTOS.
PICOTEÉ EN ALGUNOS BLOGS Y ME ENAMORÉ DE TUS MARIPOSAS.

ESPERO QUE TE GUSTEN MIS CUENTOS....

BESOS.

1 Mayo 2008 | 01:55 AM

lunaesol

lunaesol dijo

me ha gustado mucho,el ultimo esta muy bien,no dejes de escribir
petonets.......

4 Mayo 2008 | 10:51 AM

solis

solis dijo

HOLA
aqui tratando de cumplir espero que no sea muy tarde para poder seguir siendo amigos siempre es bueno conocer a alguien mas con quien compartir ...
ya e pasado a agregarte para poder seguirnos comentando bienbenido a este mundo blogero espero que te guste ,
me ha encantado la historia siempre son bonitas cuando el final es feliz y el volver a encontrarse con algun amor platonico .
te dejo un cordial saludo y un abrazo
feliz semana
Esperanza

6 Mayo 2008 | 02:44 AM

los-cuatrocientos-golpes

los-cuatrocientos-golpes dijo

LUNAESOL:

Gracias siempre, por tus sonrisas. y por tu aliento.
Escribir es solo una terapia. Me cuesta, pero me sirve para depurar mundos y fantasmas. Que encima hayais personitas que os guste... Eso es un verdadero lujo...
Nos vemos... (O nos leemos.)

BESOS

6 Mayo 2008 | 09:27 AM

los-cuatrocientos-golpes

los-cuatrocientos-golpes dijo

SOLIS:
Nunca es tarde si se viene con la mirada limpia y las manos abiertas. Supongo que ya lo sabes.

Llevo meses pululando por aqui, leyendoos a un montón de gente, e intenando poner mi vida y mis ideas, si no en orden, por lo menos en paz.
Necesitaba poder respirar por mi mismo y esto solo son las primeras bocanadas.

gracias por ser testigo.

besos

(me siento especialmente orgulloso del primer relato "A MEDIA TARDE". Me gustaría tu opinión... si quieres)

6 Mayo 2008 | 09:37 AM

amaralis

amaralis dijo

me encanta todo lo que escribes y sobre todo el cuento de los besos se que es para una persona que va mas allá de lo que se puede leer y meencanto desde el primer dia. se que de una manera especial a esa persona la importas tu y todas tus cosas buenas y malas. pero tu tambien sabes que esa persona esta siempre. nunca dejes de escribir.
BESOS

9 Mayo 2008 | 12:38 AM

los-cuatrocientos-golpes

los-cuatrocientos-golpes dijo

AMARALIS, niña adicta a la cafeina...
Prometo portarme bien, y ser weno... y segur escribiendo...
cuando se tiene unos buenos personajes como Concepción y Carlos (más ella que él) las historias vienen solas... Y a mis 44 o 400 golpes, la verdad, es que se conocen muchos persojes de cuentos que ienen historias que contar.., solo hay que dejarlos hablar...
Mucha gente me dice que le falta algo a la historia, o por que no se casaron antes... Los amores para toda la vida, a veces no se presentan en el momento adecuado, el reconocerlos y intentarlo de nuevo es el privilegio que nos queda...

BESITOS siempre.

10 Mayo 2008 | 04:57 AM

curarme-de-ti

curarme-de-ti dijo

Me he metido tanto en tu historia, con tus personajes, que cuando he llegado a la última parte, al último pedacito de vida de ambos, casi se me escapan las lágrimas, pensando... Hay días en que me escaparía por la ventana de mi casa para poder vivir una historia que dejé a medias, hay otros que me gusta lo que tengo y pienso que no había funcionado. Y si imagino volver a encontrarme con esa persona, si imagino reaparecer en su vida cada cierto tiempo, me sentiría como tus dos personajes, siempre con una mirada en los labios y algo que se queda por decir.

Soy demasiado romántica para que no me guste el final :) No creo que a la historia le falte nada, me gusta así, en pedazos de vida y de memoria. Me ha encantado leerte. Gracias por visitar mi blog. Volveré de nuevo.

1 Besiño

14 Mayo 2008 | 11:28 AM

los-cuatrocientos-golpes

los-cuatrocientos-golpes dijo

CURAME-DE-TI...
Tu si me has emocionado!
Todos tenemos historias que recuperariamos, aunque fuese un instante, aunque solo pudiesemos tomar un café y decirle -¿como estás?... Tener la certeza, que le van bien las cosas y que todavia nos recuerda como lo hacemos nosotros... La vida es tan injusta, que las personas que hemos querido, se nos escapan de las manos, casi siempre sin poder hacer nada, y se nos pierden en el tiempo... La rebeldía contra eso era la génesis del relato.

GRACIAS por compartir mis relatos al calor de la chimenea.

BESIÑOS tambien para ti.

15 Mayo 2008 | 01:57 AM

Maria Silvina Lamarque

Maria Silvina Lamarque dijo

uy esta historia es toda una ternuraaa , me gusto como transportabas edades en pensamientos y sensaciones , Los recuerdos.... el tiempo . Impecable , me quede con ganas de leer mas . Besos

10 Junio 2008 | 03:39 AM

los-cuatrocientos-golpes

los-cuatrocientos-golpes dijo

Mª SILVINA (amor porteño...)

Te diría que lo que falta te lo puedes imaginar tu... Esa creo que es la mágia de este relato, en que hay más historia fuera de él que dentro...
Y tuve la enorme suerte que alguien que lo leyó vio lo mismo que te cuento... le pedí que me contase lo que sabía d e mis personajes y me regaló esto...

http://www.lacoctelera.com/curarme-de-ti/post/2008/05/21/besos-re...

Ha sido el inicio de una historia apasionante... la de crear algo a cuatro manos... daremos noticias pronto.

10 Junio 2008 | 03:54 AM

antOp..!

antOp..! dijo

BnOhh gOrr,,
nO cc Qiienn sOss
pRoO nO mm impOrta!
mOii leMdah la
histOriaa,,!
bEshOttSS,,:P

29 Junio 2008 | 03:57 AM

maria

maria dijo

Me ha gustado muchísimo esta historia, soy narradora oral y desearía saber si me permites contarla, citándote... te dejo mi dirección para que me contestes, un abrazo maria

2 Julio 2009 | 03:10 AM

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Sobre mí

Historias. relatos, cuentos... que se yo. ¿Verdad? ¿Mentira? Realidad... Ficción... No lo se. No se nada de mi... De nadie... De nada... Soy Jeckill y Hide, Dorian Grey y su retrato... El asesino y la victima... El replicante y el Blade Runner...o tal vez nada. Un hueco. El vacío. Solo la máscara que ves...

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